9.000 son los desempleados registrados por el INEM, en Elda el mes de enero de 2011. Que la reforma laboral surge efecto, solo es un espejismo, y que el paro sigue creciendo es una verdad de Perogrullo.
Todos sabemos que Elda es la ciudad del calzado. De las manos de los zapateros eldenses siempre ha nacido el calzado de la mejor calidad. Pero la situación actual de este sector se caracteriza por el paro, el trabajo en precario y la economía sumergida.
En Elda no somos una excepción, el conocimiento del ciudadano acerca del funcionamiento de nuestra administración y de nuestros derechos es, por desgracia, escaso.
Donde radica el problema es en la educación, la que actualmente está sufriendo una campaña de acoso y derribo por parte de nuestros gobiernos (a todos los niveles) neoliberales.
¡Hijo mío, qué futuro más negro!, es la frase recurrente de nuestras madres y padres en la actualidad. Y en realidad, los jóvenes del Estado Español, y en particular de Elda, podríamos aplicar esta dichosa locución a diferentes aspectos de nuestra vida.
Aparentemente, es universalmente conocida la germinación de una planta: antes de nacer tenemos que plantar una semilla, abonarla y regarla. Pues bien, jóvenes eldenses nosotros somos esas semillas, o si queréis esas futuras plantas. Ahora bien, todos sabemos que ni se nos abona, ni se nos riega con la cultura y formación adecuada.
No es una primicia, la felicidad con la que el equipo de gobierno en la Comunidad Valenciana despilfarra el dinero público. El Partido Popular utiliza cualquier acto, a costa del contribuyente, para seguir encareciendo el photoshop y los espacios publicitarios de los medios de comunicación. De boca de los dirigentes populares únicamente escuchamos palabras como progreso, modernidad, prosperidad...
Es seguro, que si la señora alcaldesa tuviera una mínima oportunidad traería el AVE a Elda, sin importar el coste de esta obra, ni su repercusión en la economía local, ni global. Como en otros lugares se está haciendo, con el único objetivo de inaugurar, malgastar y erigir.