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Suena el ¡despertador!, son las 7 horas, comienza un nuevo día. Tras el día de huelga general, con voz ronca y muchas incertidumbres en la mente, Pedro se levanta.
Comienza otra jornada de explotación, al cansancio acumulado, a causa del trabajo y de los largos senderos recorridos en el día 29, se suma un clima irascible en el lugar de trabajo, la susceptibilidad de los compañeros y como no del jefe.
En el descanso del almuerzo, entre compañeros suena la misma cantinela de los últimos días: "no sirve para nada", "a mi no me importa la política", "tengo una familia que mantener" y la peor excusa de todas "tengo derecho al trabajo". Los treinta minutos de descanso llegan a su fin y vuelta a empezar en la cadena.
Las 13 horas, descanso para comer. Una vez en casa, Pedro enciende la televisión y con perplejidad va observando como los medios cumplen con su función dentro del sistema: medrar el ánimo de los huelguistas, desacreditar a la izquierda y los sindicatos y, en definitiva, alienar a todos los asalariados.
Antes de haber engullido el último bocado es hora de regresar a la faena. Por la tarde todo discurre con normalidad, Pedro cumple con el único cometido que este sistema le otorga, ser explotado.
Las 20 horas, fin de la dura jornada laboral. Una voz lúgubre y tenebrosa pronuncia su nombre y le cita a la oficina. Una vez aquí, esa misma voz solo pronuncia una palabra "¡despedido!".
De camino a casa, Pedro descubre forzosamente lo que es verdaderamente coercitivo y llega a la conclusión de que el sistema lo ha sancionado por pretender cuestionar el propio sistema.
Ya en casa, la familia muestra su cariño y apoyo a Pedro, éste pregunta "¿Por qué no os enojáis?", y le contestan "porque eres un trabajador que ha preferido reivindicar y conservar la dignidad".
Con sentimiento agridulce, el desprotegido asalariado, se decide a pernoctar. Somnoliento, dormido o despierto, revive la tertulia de la mañana con sus compañeros, en su subconsciente resuena "derecho al trabajo", sí, pero a un trabajo digno.
Adrián Lázaro
Militante de Izquierda Unida |